UN DÍA SIENDO PROFE EN... 2040

Buenas!!! 

Hoy os vengo a hablar sobre una de las grandes dificultades a la que nos enfrentamos en la actualidad, la tecnología.

Desde siempre la tecnología ha estado muy presente en la educación. Cada época ha utilizado sus recursos para enseñar. En los últimos años la evolución tecnológica ha sido rapidísima, y no hablamos solo de que han cambiado las herramientas para enseñar, sino también la forma de aprender e incluso relacionarnos en el aula. Por tanto, esto se ha convertido en un enorme desafío para la educación.

Para hablaros sobre esto se me ocurrió simular una clase en el futuro, ya que seremos profesores y profesoras, y es algo a lo que nos tendremos que enfrentar.



Entro al aula, nadie tiene libros ni cuadernos, lo único que veo son portátiles y tablets, solo pantallas. 

Estamos dando el período de la Prehistoria en Ciencias Sociales, un alumno levanta la mano, pero no es para preguntarme alguna duda sobre el tema, sino para que le confirme si lo que ha encontrado en internet es correcto. 

Mando un ejercicio, y uno de mis alumnos lo termine en poco tiempo, pero descubro que no ha pensado, simplemente lo ha buscado en internet. 


Los alumnos necesitan desarrollar su pensamiento crítico, no es un problema que tengan acceso a la información, sino que no saben cómo utilizarla. Aquí hay un claro cambio en el aprendizaje, ya no se trata solo de escuchar al profesor, sino de investigar y nosotros debemos lograr que esta investigación sea un método de enseñanza y aprendizaje, que usen la tecnología de forma crítica. 

El exceso del uso de pantallas provoca que los alumnos no sean capaces de mantener la atención por mucho tiempo, por tanto en clase se distraerán con más facilidad. Por otro lado, la dependencia tecnológica es otro de los grandes riesgos, que cada vez ocurre en edades más tempranas. 


Además otra dificultad a la que nos enfrentamos dentro de la tecnología, es..... la inteligencia artificial. Esta ha cambiado aún más el panorama educativo. Encontramos muchísimas plataformas como ChatGPT, Gemini, Copilot... que nos permiten hacer trabajos, resolver preguntas, ejercicios, en cuestión de segundos. 

Aunque puede ser muy útil y ayudarnos, en el aula esto es un gran peligro para los alumnos y que dificulta la labor del docente. El exceso de uso de la inteligencia artificial provoca que los alumnos dejen de pensar por ellos mismos y no sepan diferenciar o ser críticos sobre lo que está bien y lo que no, no desarrollen como decía anteriormente su propio pensamiento crítico, y haciendo además que crean todo lo que ven y no sepan distinguir lo verdadero.



Como futuros docentes, debemos comprender que la tecnología en sí no es el problema, sino cómo la utilizamos, el uso que hacemos de ella.

En el aula nos vamos a enfrentar a muchísimas dificultades, y una de ellas es esta. No debemos verla como un enemigo, sino aliarnos con ella y proponernos el reto de enseñar a hacer un buen uso de esta. Debemos formar alumnos críticos que, con ayuda de la tecnología, sean capaces de pensar, seleccionar y construir su propio aprendizaje.

Además, es en este contexto, donde surge el conectivismo como una nueva forma de entender el aprendizaje. Aprender es saber elegir qué ver y qué creer. Un profesor de mi carrera universitaria nos hizo una pregunta:

¿Quién sabe más de toda la clase?

La pregunta me hizo reflexionar, pero finalmente llegué a la conclusión de que el máximo aprendizaje no está solo en un alumno, tampoco está en el profesor. Según el conectivismo, el que más sabe en una clase no pertenece a una sola persona, sino a la red que forma toda la clase, es decir, la información que hemos sido capaces de seleccionar, relacionar y utilizar de forma crítica, mediante herramientas digitales, libros... En la clase esta red la formamos todos juntos, ya que la red es un conjunto de conexiones que usamos para aprender.


Antes de mi primer profe, ya he entendido que debo ayudar a mis alumnos a no perderse en el mundo de las pantallas, sino enseñarles que estas pueden ser un gran apoyo positivo.



Comentarios

  1. ¡Sandra, que fuerte tu entrada! Me ha encantado cómo has planteado ese escenario del futuro, parece de película, pero lo más seguro es sea el reto al que nos vamos a enfrentar de verdad. Tienes toda la razón, el problema no son las pantallas, sino que los alumnos olviden cómo pensar por sí mismos. Gracias por recordarnos que nuestro papel como futuras docentes es conseguir que sean críticos.

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